DERECHO A SER LIBRES
Habían decidido no seguir esclavizadas. No depender más de los estrictos corsés que las oprimían. En suma, saltarse la norma y comenzar su revolución. Por eso aquella mañana, las palabras decidieron vivir a su manera. “Triste” amaneció feliz riendo a carcajadas y empapando todo de dicha, mientras intentaba consolar a "Alegría" que se estaba sentada en un rincón llorando de forma desconsolada sin un motivo aparente. "Puerta" se negó a abrir nada y "silencio" comenzó a cantar a todo pulmón inundando de ruidos la ciudad. "Caos" y "Desorden" intentaban organizar aquel nuevo paisaje e "Histerismo" transmitía serenidad y tranquilidad a todos los que asistían atónitos a lo que sucedía. "Odio", "Envidia" y "Maldad" -que aparecían por doquier... jamás pensé que eran tan habituales- llenaban de caricias la ciudad, y repartían elogios y ayuda desinteresada a todos los viandantes. Y en esos giros maravil...