LA PUERTA
Hemos permanecido en este edificio durante más tiempo del que la memoria puede soportar ni contar. Aquí se acumularon voces, promesas rotas y silencios demasiado pesados para ser nombrados. Las paredes escucharon cada error, cada ruego, cada noche en la que nadie vino a salvarnos, a ampararnos, a protegernos. En esta misma habitación intentamos encontrar respuestas, pero solo hallamos la certeza de que nada perdura sin corromperse. Ahora derribarán el lugar y cubrirán los restos con nuevos edificios, como si así pudieran borrar lo que aquí ha ocurrido. Pero cuando todo desaparezca, algo seguirá respirando bajo los escombros, esperando a quien vuelva a abrir la puerta... porque siempre habrá alguien que vuelva a abrir la puerta.