OTROS
Hay que decirlo claramente. Lo nuestro no fue pasión. Ni él me entró por los ojos ni yo parecía despertarle y alimentarle sucias obsesiones. Fuimos quedando juntos porque todos los demás se fueron marchando. Y así sucedió durante todo este tiempo. Hasta que hace una semana lo descubrí. Aquel día que volví de trabajar antes de tiempo. En la habitación. Casi desnudo. Solo llevaba encima el conjunto de lencería negra que me había regalado en Navidad. Le quedaba mejor que a mí... No lo dudé. Eso es lo que quería. Ahora somos otros dos. No sabemos quién es él o quién es ella. Pero hay mucha pasión en nuestra vida.