Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

PERDIDOS

 La tormenta había durado semanas. Cuando por fin apareció el sol, el abuelo reunió a toda la familia y señaló el único árbol que seguía en pie en medio del valle. —Mañana nos dará lo que necesitamos para sobrevivir. Esa noche nadie durmió. Imaginamos frutos, madera, quizá agua escondida entre sus raíces. Al amanecer corrimos hacia él. No tenía hojas, ni frutos, ni savia. Colgando de una rama estaba la llave de nuestra casa. Y entonces recordamos que nunca habíamos estado perdidos.  Solo habíamos olvidado quiénes éramos.

Entradas más recientes

DESCUBRIENDO EL AMOR

ALIMENTANDO LA SEGURIDAD

COMPAÑÍA

NO ENTIENDO

ELEGIR

LUCAS Y YO

CON OTRA VISIÓN

DESGRACIAS

DECIR

SIMPLEMENTE AMOR