TIPOS DE VALORES
Había doblado la ropa con cuidado y guardado los libros en el fondo de la maleta. En una caja, las fotografías; en otra, las cartas de amor, los dibujos de la niña, el reloj detenido de su padre. Quería llevarse también el olor a café de los domingos, las risas que aún habitaban el pasillo y aquella marca en la cocina donde su mujer había señalado, año tras año, el crecimiento de sus hijos. Lo intentó varias veces, pero siempre quedaba algo fuera. Los objetos apenas pesaban; eran los recuerdos los que se resistían a caber. Cerró la maleta, dejó las llaves sobre la mesa y recorrió por última vez las habitaciones. Ya no había muebles, ni ropa, ni adornos. Pero las paredes seguían llenas de sueños, de discusiones perdonadas, de silencios compartidos y de besos furtivos y apasionados. Le quedaban dos horas. Después, un fondo buitre entraría en aquella casa, tasaría sus metros cuadrados y convertiría en mero beneficio económico lo que para su familia había sido toda una vida entera... ...