LO QUE CORRESPONDE HACER
No puedo abandonarlos. Así, a la ligera.
Cómo quien dice adiós a un vecino con el que se cruza por la calle.
Sería un desprecio. Un infinito ultraje.
Un vilipendio que no se merecen.
Por eso me afano en cocinar hasta llenar el congelador de envases. Todos con sus fechas y sus nombres. Hay croquetas...y pollo en salsa... y solomillo a la ciruela... y sopa... y calamares en tinta ... incluso unas buenas cremas de verduras y un sabroso pisto manchego.
También me he esmerado en zurcir todos los calcetines, arreglar los armarios, dejar la plancha lista y asear los cuartos de baño.
Ahora con todo realizado no dudaré en escribir una nota emotiva y cariñosa... muy íntima y personal dedicada a mi marido y los dos niños...
Eso ya es otra cosa.
Luego iré a cobrar los décimos de lotería premiados y coger el avión que tengo reservado a Bali...
Con la conciencia tranquila del trabajo bien hecho.
Comentarios
Publicar un comentario