CUIDADO CON LOS DESEOS
Siempre quiso ser invisible. Soñaba con colarse en cualquier sitio, desaparecer de los problemas.
Estar ausente. Mirar sin ser mirado. Permitirse escapar del juicio ajeno y moverse sin la carga de las expectativas.
Anhelaba la ventaja mágica de existir sin interrupciones.Caminar sin peso por el mundo, como un pensamiento que nadie intenta atrapar.
Y tanto lo deseó que llegó el día... y lo logró, y rió durante horas, satisfecho, observando la imagen nítida de un espejo que nada reflejaba… y fue feliz y bajó a la calle, y comenzó a vagar sonriendo, lleno de gozo... de un placer que creía infinito... hasta que empezó a notar detalles incómodos: ningún transeunte le cedía el paso, los perros le ladraban, los camareros nunca le servían, nadie le dedicaba un minuto de su tiempo.
Lo peor sucedió cuando estornudó en el metro y alguien gritó aterrorizado y una desbandada provocada por el pánico general estuvo a punto de producir una gran tragedia.
Desde entonces pasea esquivo por las calles de noche, en lugares vacíos... pidiendo permiso a los murciélagos que son los únicos que aún se toman la molestia de esquivarlo.
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