MÁS QUE ENEMIGOS
Llevamos así ya varios días... Durante el día los gritos y el infernal ruido impide el contacto.
Y ansío la oscuridad para que todo vuelva a la calma.
Será entonces cuando vuelva a suceder.
Como en aquella ocasión... hace ahora ocho noches.
Yo había salido de la trinchera en el primer momento de calma.
Necesitaba respirar. Ver la luna. Saber que valía la pena seguir viviendo.
Tu no se que buscabas... pero aquel encuentro junto al derruido olivo fue grandioso.
Sólo se que ahora engaño a mi sargento cuando me manda disparar al enemigo desde el puesto avanzado... nunca tengo la certeza de que ese soldado que se mueve arrastrándose hacia nuestra línea de combate no seas tu.
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