SOÑARLA
Cada noche la sueño.
Sus manos recorren mi piel antes de que despierte, sus labios son un incendio que aún arde cuando abro los ojos.
Es un dulce susurro, un entregado roce, un aroma que me arrastra y me hace sentir vivo.
Nunca aparece su nombre... tan solo recuerdo llamarle mi niña... pero en mis sueños es mi completo amor, un amor entregado, infinito... y en mi corazón, un deseo imposible de olvidar, un deseo que llena todos los espacios.
Cada noche la sueño... aunque la realidad, terca y obstinada, se empeñe en despertarme.
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