CONFIANZA
Lo de enterrarla en el jardín de casa de la aldea fue una decisión de mamá. Recuerdo que papá discutió mucho eso... que solo eran cenizas... pero mamá insistió llorando que era su hija, que la quería tener cerca siempre.
Yo no asistí a ese acto. Creo que sucedió aquel día en el que mandaron al campamento arqueológico donde precisamente nos hablaron de los romanos y de como estos escogían lugares cercanos a sus casas y a las calzadas para enterrar a los seres queridos para que no se sintiesen abandonados.
A veces veo que mamá se acerca hasta allí y se sienta al pie del roble donde esta Carmencita. Ahora yo, de vez en cuando, cuando muere alguno de mis peces del acuario que tengo en casa me acerco hasta el pie del árbol para enterrarlo al lado de mi hermana... para que así pueda jugar con ellos.
Hoy he llevado el cuarto pez y al revolver la tierra me ha parecido ver grabada la palabra "gracias".
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