UNA BUENA CERVEZA
A disfrutar de la cerveza... bien fría... ¡Cómo apetece!
Hoy me la he ganado. Ha sido un día muy duro de trabajo... y con el sol apretando, de verdad, estirando el mercurio hasta límites insospechados.
Segar la hierba de toda la finca, arreglar la hiedra de los muros, barrer el porche, regar y limpiar los parterres de las Begoñas, cuidar los macizos de las Impatiens, recortar el mirto que corona y ampara las escaleras de piedra... Es demasiado jardín y demasiadas obligaciones
Y ahora que la tarde se demora en irse aun debo aprovechar para limpiar la piscina.
Pero antes tendré que quitar del agua el cuerpo del vecino que flota con la cabeza hacia abajo y supongo que también deberé hacerle un hoyo profundo para acogerlo al lado del limonero.
Hoy no era el día para venir a protestar por el cierre de Tuyas que compartimos. No era el día... yo estaba algo estresado.
Pero la cerveza, muy fría, me está sentando tan bien, me está confortando tanto... ¡qué no le voy a guardar ningún rencor!
Aunque ahora me tenga que retrasar por culpa de ese hoyo que no contaba entre mis obligaciones. Pero soy buena persona... y aunque el vecino no tenga el don de la oportunidad se merece una sagrada sepultura.
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